Guía completa

Lo que el clima de Zaragoza le hace al aceite

Hay pocos sitios donde un motor trabaje en condiciones tan cambiantes. En verano el termómetro pasa de 38 grados con facilidad y el aceite trabaja más caliente, sobre todo en coches que vuelven a media tarde por la Z-40 con el aire acondicionado a tope. En invierno, las heladas y las nieblas hacen que el motor arranque frío y tarde en coger temperatura. Y durante buena parte del año el cierzo levanta polvo que acaba en el filtro de aire.

Nada de esto rompe un motor de golpe. Pero un aceite que ha pasado su intervalo protege peor justo en esos extremos.

Diésel, autovía y uso profesional

En Zaragoza hay mucho diésel que hace trayectos largos por la A-2 hacia Madrid o Barcelona, o por la A-68 hacia Logroño. Un coche así acumula kilómetros deprisa y llega antes al cambio. Al otro lado están las furgonetas de reparto que hacen la jornada entre polígonos, con el motor encendido muchas horas y velocidades bajas: el contador marca pocos kilómetros, pero el aceite ha trabajado mucho. Algunos coches lo calculan solos; otros no, y conviene fijarse en las horas de uso.

En los diésel con filtro de partículas hay otra razón para usar el aceite correcto. Las normas de baja ceniza existen para que el filtro no se llene antes de tiempo.

Qué hacemos en cada cambio

  • Comprobar la norma del fabricante y la cantidad exacta.
  • Vaciar con el motor templado para que salga bien.
  • Cambiar el filtro de aceite y la arandela del tapón.
  • Revisar el filtro de aire y el de habitáculo, enseñártelos y cambiarlos solo si hace falta.
  • Mirar fugas, manguitos y nivel de refrigerante.
  • Poner a cero el aviso y anotar el cambio.

Filtro de habitáculo y polen

En primavera, el polen y el polvo que trae el viento llenan también el filtro del habitáculo. Si notas que el aire sale con poca fuerza o con olor, o que los cristales se empañan más de lo normal, puede ser ese filtro. Es un cambio sencillo que se puede hacer en la misma visita.

Coches que hacen poco recorrido

En el otro extremo están los coches que apenas salen: un trayecto corto al trabajo en Casablanca o al supermercado y vuelta al garaje. El motor casi nunca llega a su temperatura, en el cárter se condensa humedad y algo de combustible, y el aceite se degrada aunque el cuentakilómetros avance poco. En estos casos el límite que manda es el tiempo, no los kilómetros. Si tu coche hace ese uso, no esperes a llegar al kilometraje del plan.

Entre cambio y cambio

Revisa el nivel de vez en cuando con el coche en llano y el motor frío o en reposo. Si necesitas rellenar, usa aceite de la misma norma. Y si ves manchas en el suelo del garaje, cuéntanoslo.

Pide cita por WhatsApp al 647 503 521 con el modelo del coche y el kilometraje.