Guía completa

Batería, alternador o algo que chupa corriente

Cuando un coche no arranca, casi todo el mundo piensa en la batería. Muchas veces acierta. Pero hay tres culpables posibles y se parecen mucho entre sí. Una batería vieja que ya no retiene carga. Un alternador que no la recarga mientras circulas. O un consumo con el coche apagado, como una luz de maletero que no se apaga o un módulo que no se duerme, que la vacía durante la noche.

Cambiar la batería sin mirar lo demás es la forma más habitual de gastar dos veces. Si el alternador no carga, la batería nueva dura unos días y vuelve a fallar.

Cómo lo comprobamos

La prueba es sencilla y se hace con el coche delante:

  • En reposo, con el motor parado un rato, se mide la tensión de la batería.
  • Al arrancar, se observa cuánto cae. Una batería cansada se hunde.
  • En marcha, se mide la tensión de carga sin consumos y después con luces, ventilador, luneta térmica y aire acondicionado.
  • Con el coche cerrado, si hace falta, se mide el consumo en reposo para descartar fugas de corriente.

En muchos coches modernos el alternador está controlado por la centralita y no carga siempre al máximo, para ahorrar combustible. Eso hace que una tensión baja en un momento dado no sea necesariamente una avería. Por eso esas lecturas se cruzan con la diagnosis.

El verano y el invierno de Zaragoza

El sistema de carga sufre en los extremos. En julio, con 38 o 40 grados, el aire acondicionado y el ventilador del radiador funcionan sin parar en los atascos de la Z-30, y el alternador, que ya trabaja en un vano motor muy caliente, va al límite. En invierno, las mañanas de niebla en el valle del Ebro piden luces, antinieblas, luneta y calefacción en trayectos cortos, sin tiempo para reponer la carga del arranque.

Las furgonetas de reparto que encadenan paradas en polígonos como Malpica o la Plataforma Logística PLAZA viven otro problema: muchos arranques al día y poco rodaje entre uno y otro.

Stop&Start y alternadores gestionados

Los coches con Stop&Start suelen llevar alternadores con más capacidad y una batería específica, y a menudo un sensor en el borne negativo que vigila la carga. Si se cambia la batería o el alternador, la centralita tiene que saberlo. Montar una pieza que no corresponde a la versión del coche acaba en fallos del sistema de parada y arranque o en baterías que duran poco.

Reparar o cambiar entero

Dentro del alternador lo que más se gasta son las escobillas y el regulador de tensión. Cuando es eso y el resto está bien, se puede reparar. Si los rodamientos ya hacen ruido o el bobinado está dañado, lo razonable es montar otro alternador del amperaje correcto. Y en ambos casos se revisa la correa auxiliar y su tensor, porque una correa que patina tampoco deja cargar.